domingo, 31 de marzo de 2013

COPITOS DE PINO

 

Que me den tus besos, sabores frescos del mar
para poderme inspirar con sentimiento, con sentimiento,
en estas montañas, no hay caracoles del mar
ni mi playita de allá de arenas blancas, de arenas blancas.

Bésame en silencio, como la brisa de los pueblitos
y entre los pinares, revolotean los pajaritos,
sonríe la vegetación, por lo que han visto.

Ay, copitos de pinos que son adornos del sacro monte,
también en las cuidades se ven bonitos y donde vaya
serán reflejo de esta tonada que será siempre, siempre de ti.

Como naranja dulce, que se ha madurado entre las ramas
te ves bonita sin ser naranja, me causa gusto tenerte a ti.

Y en ti, todo es un motivo, para cantar conmovido.

Siento que muy dentro, dentro, muy dentro de mi
algo me hace sentir que soy el viento, que soy el viento,
que en las madrugadas, tumba la flor del jazmín
trae su perfume hasta aquí a mi adorada, a mi adorada.

Porque aquí en mis versos, me meto al fondo del ancho río
voy al firmamento y vuelvo a ti cariñito mío,
cuando te quiero decir canta conmigo.

Ay, copitos de pinos que son adornos del sacro monte,
también en las cuidades se ven bonitos y donde vaya
serán reflejo de esta tonada que será siempre, siempre de ti.

Como naranja dulce, que se ha madurado entre las ramas
te ves bonita sin ser naranja, me causa gusto tenerte a ti.

Y en ti, todo es un motivo, para cantar conmovido.